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En la categoría de guantes de vela encontrará guantes probados en la práctica para el día a día a bordo: desde el atraque y el desatraque hasta el manejo de las escotas, pasando por el cabrestante y las amarras.
Nuestra selección está pensada para modelos resistentes al agua, con buen agarre y duraderos, para su uso en cubierta, en el puerto, en regatas y en travesías largas. Dependiendo de la zona de navegación (aguas interiores/costa/alta mar) y de la estación del año (verano/invierno), el material, la capacidad térmica y la protección contra la humedad varían considerablemente.
Elija los guantes adecuados para el uso, la carga de trabajo y la temperatura/humedad. Así evitará compras erróneas, protegerá las amarras y el material, y al mismo tiempo mantendrá la sensibilidad y el control.
Puerto y uso general: guantes resistentes y versátiles con buen refuerzo en la palma y cierre de velcro seguro.
Escotas/wincha/regata: gran agarre, estructura más fina para mayor sensibilidad, zonas reforzadas en la palma y entre el pulgar y el índice.
Frío y humedad: modelos cálidos, cortavientos o tipo neopreno; si hay muchas salpicaduras, son útiles los materiales repelentes al agua y los puños largos.
Los guantes sin dedos ofrecen la máxima sensibilidad (nudos, mosquetones, plotter/instrumentos), son ideales para temperaturas suaves y trabajo activo.
Los guantes con dedos protegen mejor del frío, los rayos UV y las rozaduras; son recomendables para travesías largas, cuando hay que manejar mucho el cordaje y a bajas temperaturas.
Consejo: muchos navegantes utilizan guantes sin dedos en verano y de dedos completos en entretiempo/invierno como combinación probada.
Mide el contorno de la mano en su parte más ancha (sin contar el pulgar) y compáralo con la tabla de tallas de la marca. El guante debe quedar ajustado, sin apretar los dedos ni formar pliegues en la palma.
Importante: Demasiado grande = menos agarre y más rozaduras. Demasiado pequeño = dedos entumecidos y fatiga rápida.
Lo decisivo es el material de la palma y la confección: refuerzos antideslizantes, costuras dobles o bien rematadas, zonas resistentes en la palma de la mano y entre el pulgar y el índice.
Para el manejo intensivo de las escotas, son útiles los modelos con zonas adicionales de protección contra la abrasión, para reducir las ampollas y el desgaste rápido.
Preste atención al rendimiento térmico (forro/aislamiento), la protección contra el viento y una construcción apta para la humedad (p. ej., neopreno o tejidos exteriores repelentes al agua). Un puño largo puede mejorar la conexión con la chaqueta y evita las corrientes de aire.
Para actividades intensas, la transpirabilidad y un material interior que se mantenga cómodo incluso cuando está húmedo son especialmente importantes.
Después de la travesía, enjuáguelos con agua dulce (para eliminar la sal), límpielos suavemente si es necesario y déjelos secar al aire (no sobre la calefacción ni a temperaturas demasiado altas). Cierre las cremalleras de velcro al lavarlos para que no se deshilachen.
En el caso de refuerzos de cuero o similares: no los sometas a temperaturas excesivas ni los amases cuando estén mojados; así, el material y las costuras se mantendrán en buen estado durante más tiempo.
Elija la talla adecuada (que no «se deslice»), preste atención a las palmas antideslizantes y a las zonas reforzadas. Para cargas pesadas: mejor robustos que ultradelgados.
Además, ayuda manejar las escotas con cuidado (sin golpes innecesarios sobre la mano) y sustituir a tiempo los guantes desgastados.