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Las gorras de vela constituyen una subcategoría especializada dentro de la ropa náutica y de vela. Aquí encontrará gorros y gorras para deportes acuáticos: desde gorras y gorros de lana hasta gorras de marinero, gorros de pescador y pasamontañas. La selección está pensada para modelos resistentes al agua y prácticos, tanto para aguas interiores como para la costa y alta mar, en cubierta, en el puerto y en el tiempo libre.
Disponemos (según disponibilidad) de modelos de Musto, Gill, Zhik, C4S Crazy4Sailing, Jeantex y L’Ocean. Las marcas se mantienen en su versión original, lo cual es importante para el ajuste, las propiedades de los materiales y la posibilidad de volver a comprar la misma serie.
Elija el gorro adecuado para la zona de navegación, la temporada y la actividad: cuando hace sol, lo importante es la protección UV y la ventilación; cuando hay viento o mal tiempo, son decisivos un ajuste seguro, materiales repelentes al agua y protección térmica. Así, la cabeza queda protegida, la visión despejada y el gorro se mantiene donde debe estar.
Navegación interior y verano: gorras ligeras o gorras de marinero con protección UV y ventilación. Costa/temporada de entretiempo: gorras resistentes al viento, sombreros de marinero o gorros ligeros, según la temperatura. Mal tiempo y alta mar: gorros de pescador o sombreros repelentes al agua o impermeables, así como gorros forrados o pasamontañas. En alta mar, es especialmente recomendable un acabado robusto, una sujeción segura (correa para la barbilla/clip) y un material que proteja de forma fiable en condiciones de humedad constante.
Mida el perímetro de su cabeza (aprox. 1 cm por encima de las cejas, rodeando toda la cabeza por encima de las orejas) y compárelo con la tabla de tallas de la marca. Las gorras con cinta ajustable son las más flexibles. En el caso de los sombreros/sombreros de vaquero, el ajuste debe ser firme incluso con viento; lo ideal es que cuenten con una correa para la barbilla. En cuanto a los pasamontañas, deben quedar ajustados, pero sin dejar marcas de presión en la frente, la nariz o el cuello, para que resulten cómodos bajo la capucha o el casco.
Busque materiales resistentes al viento y, según sea necesario, un tratamiento repelente al agua (DWR) o una membrana impermeable. Son detalles útiles las costuras selladas, la cinta interior de secado rápido, las orejeras o el forro polar y una correa para la barbilla que evite que se vuele. Para el sol, son prácticos la protección UV, una visera o un ala ancha, además de un interior oscuro (para reducir el deslumbramiento). En caso de actividad intensa, los tejidos transpirables y las aberturas de ventilación ayudan a evitar la acumulación de calor.
Las gorras son ligeras e ideales para el sol, pero su eficacia contra el viento y la lluvia es limitada. Las gorras de marinero/gorros de lana abrigan de forma fiable y se ajustan bien debajo de las capuchas. Los sombreros de marinero ofrecen protección solar integral y, gracias a la correa para la barbilla, se sujetan mucho mejor con viento. Los sombreros de marinero son la opción clásica para la lluvia y las salpicaduras: repelentes al agua o impermeables, a menudo con ala ancha y buena protección facial, ideales para el mal tiempo.
Cuando hace viento, son fundamentales las correas para la barbilla, los ajustadores seguros y una talla que se adapte bien. Elija modelos «resistentes al viento» (cinta interior antideslizante, ala que mantiene la forma) y evite tallas demasiado grandes. Para una comodidad duradera, son importantes las cintas interiores suaves, las costuras planas y un material que no roce aunque esté mojado. Para quienes llevan gafas, las viseras flexibles y las zonas laterales no demasiado gruesas suelen resultar más cómodas.
Tras el contacto con la sal: enjuagar con agua dulce y dejar secar al aire (no sobre la calefacción). Lavar las gorras con cuidado según el material, cerrar el velcro o el sistema de ajuste. Los sombreros de pescador y los sombreros con revestimiento suelen limpiarse simplemente con un paño húmedo o a mano. Renovar la impermeabilización de los materiales repelentes al agua si es necesario. Evita el calor intenso, los suavizantes y los detergentes agresivos: así se protege el revestimiento y la membrana.