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«Pinturas y barnices» es una subcategoría fundamental dentro de «Pinturas y mantenimiento». Aquí encontrará sistemas de recubrimiento de probada eficacia para la protección, el mantenimiento y la reparación: desde antiincrustantes e imprimaciones, pasando por capas de barrera (protección contra la ósmosis), hasta la reparación de barnices y gelcoats. El objetivo es lograr una estructura duradera que proteja de forma fiable las zonas sumergidas y sobre el agua, y que mantenga un aspecto impecable.
Ya sea al inicio de la temporada, durante el almacenamiento invernal o tras una reparación por contacto con el fondo: son decisivos el análisis del sustrato (material y capa de pintura anterior), una estructura de sistema adecuada (imprimación → capa intermedia/de barrera → capa de acabado/antifouling), así como las condiciones ambientales durante la aplicación. Quien trabaje con precisión en este aspecto ahorrará tiempo, reducirá el trabajo de retoque y aumentará considerablemente la vida útil.
El sustrato determina el sistema adecuado: la fibra de vidrio/gelcoat requiere, según su estado, una imprimación de adherencia o una capa de barrera epoxi; el aluminio exige imprimaciones especiales compatibles con el aluminio (protección anticorrosiva); el acero necesita protección contra el óxido/epoxi de 2 componentes; la madera, imprimaciones para madera adecuadas y sistemas flexibles. En el caso de pinturas antiguas, la pregunta más importante es: ¿qué revestimiento hay ya aplicado (1K/2K, tipo antiincrustante)? En caso de duda, primero realizar una prueba o lijar y aplicar según las instrucciones del fabricante.
Una estructura de sistema adecuada suele seguir este principio: preparar el sustrato → imprimación/base de adherencia (según el material) → capa de barrera opcional (protección contra la ósmosis/barrera contra la humedad) → barniz de acabado (por encima del agua) o antiincrustante (por debajo del agua). La etapa necesaria depende del material, del estado de deterioro y de la protección deseada. Es especialmente importante respetar exactamente los intervalos de repintado.
Éxito = preparación + espesor de capa + timing. Elimine la cera, la sal y el aceite, lije según las instrucciones, elimine el polvo y desengrase. Aplique el recubrimiento con el espesor de capa húmeda/seca recomendado y respete los tiempos de secado y los intervalos entre capas. Preste atención al punto de rocío (sin condensación) y evite la aplicación si la humedad del aire es demasiado alta o la temperatura demasiado baja.
Solo si el fabricante lo autoriza expresamente. Sin esta autorización, pueden surgir problemas de adherencia, reacciones (hinchamiento/disolución) o desprendimiento prematuro. Esto se aplica especialmente a las combinaciones de 1K/2K y a los antiincrustantes (duros/autopolientes). Si no está seguro, elija una imprimación de compatibilidad/adherencia probada o manténgase dentro del sistema de un solo fabricante.
Los errores más frecuentes son: desengrasado insuficiente, grado de lijado incorrecto, aplicación en condiciones de humedad o temperatura inadecuadas, dilución incorrecta, capas demasiado gruesas o demasiado finas y no respetar el plazo de repintado. Utilice la ficha técnica como guía de trabajo, trabaje por etapas y documente el número de capas y la fecha; esto le ayudará en la próxima remodelación.
Almacenar en un lugar fresco, seco, protegido de las heladas y bien cerrado. Cerrar los envases inmediatamente después de su uso para evitar la pérdida de disolvente. Preste atención a la fecha de caducidad y a la ficha de datos de seguridad. Almacenar los productos de dos componentes por separado y mezclar solo la cantidad que se pueda aplicar dentro del tiempo de vida útil. Eliminar los restos y los productos de limpieza de forma respetuosa con el medio ambiente.